

Siempre me han atraído los lugares deshabitados, aquellos lugares que a menudo parecen abandonados por su propietario, o por la persona o personas que en su momento tuvieron un contacto diario, y ahora, por algún motivo, lo abandonan, lo arrinconan en espera que alguna oferta suculenta les lleve a deshacerse de aquel edificio viejo, donde ya no se trabaja, donde ya no se produce...
Me gusta pensar que, aunque la actividad típica de aquel espacio ya no se ejerce, siempre queda el espíritu del espacio, un espíritu ahora desnudo.
La combinación de la desnudez femenina con el lugar hace que por unos momentos parezca que todo se llena de nuevo, que todo recobra vida, como si despertásemos algo que hace mucho tiempo que está dormido.
Sólo intento rendir un pequeño homenaje a todas aquellas personas, en su mayoría mujeres, que han pasado largos ratos en estos espacios y que han servido, para algunas de ellas, como fuente de inspiración de sus sueños.
Si tan sólo un pequeño destello de luz, puede hacer recordar un momento concreto del espacio, esta colección habrá cumplido su finalidad.
Datos técnicos :
Imágenes de 50X50, mas dos de 75X75, y una de 100X100
en marcos de madera natural
medida de la mancha, 30X30, dos de 50X50, y una de 100X100
sobre papel baritado
son copias únicas, no ha reproducciones idénticas.
la colección consta de unas 25 obras.